El pasado 31 de octubre, los vecinos de Las Pedrosas, ataviados con hábitos y faroles, se dispusieron a seguir al Guardián del Umbral.
La tarde comenzó con un taller ambientado en Halloween, donde pequeños y mayores compartieron un rato divertido mientras preparaban una merienda tan terrorífica como divertida.
Ya entrada la noche, las velas, los faroles y las sombras guiaron a los asistentes por un recorrido teatralizado lleno de poesía, leyendas e historia.
En el antiguo cementerio de la localidad comenzó el camino entre sombras y silencio, recordando a quienes un día habitaron las calles del municipio. Desde allí, el grupo llegó hasta el Rincón del Abuelo, en el callejón del Silo, donde se escuchó el susurro del viento trayendo voces antiguas.
Después, en el Paseo Verde, junto al barranco, resonaron también los sollozos y lamentos de las almas que no encontraron salida.
En la calle San Roque, la silla que un día utilizaba el abuelo sigue poniéndose “por si algún día vuelve a sentarse alguien con él”, alumbrada por la luz de los vivos.
Niños y mayores corearon el tradicional truco o trato, recogiendo dulces y golosinas hasta llegar a la calle Francisco de Goya, donde dicen que el reflejo del pasado puede verse todavía en este viejo Barrio Curto, con sombras que se retuercen sobre sus paredes.
Cercano ya el final del recorrido, cruzamos el umbral entre mundos, no para despertar el miedo, sino para reconciliar la noche y el recuerdo.
Y como no podía ser de otra manera, la visita teatralizada concluyó con un brindis con el elixir del más allá, por los vivos y por aquellos que nos dejaron.
Durante todo el recorrido, jóvenes del pueblo participaron de forma activa, apareciendo entre las sombras con sustos, diálogos y pequeñas actuaciones que mantuvieron la expectación de principio a fin.
La participación de personas de todas las edades y lugares hizo grande la Noche de Ánimas en Las Pedrosas: sin duda, una ocasión para mezclar cultura, memoria y fantasía.
Una cita que deja huella… y que ya sueña con volver a llenar de magia las calles el próximo otoño.